MAMOGRAFIA DIGITAL

En mamografía la búsqueda de la excelencia, tanto en la generación de la imagen, como en el almacenamiento y comunicación de los resultados, ha conducido su desarrollo hacia la digitalización.

Esto fue generado en 1991, posterior a un panel del National Cancer Institute en USA, donde los expertos en mamografía determinaron hacia donde deberían dirigirse los fondos para el desarrollo e investigación(1).

Grandes avances se han realizado a través de dos líneas. La primera, es la Mamografía Digital propiamente tal(2,3), conocida en la literatura con la sigla DR, éstos mamógrafos usan ya sea un método indirecto, con dos pasos para la digitalización o bien un sistema directo, en donde los equipos con sus detectores, convierten directamente sus lecturas en carga eléctrica (Figura 1).

Métodos de obtención de la imagen mamográfica (ver ilustración 1):
• Mamografía convencional o analógica.
• Mamografía digital directa ‐ DR (Direct Radiography).
• Mamografía digital indirecta ‐ CR (Computed Radiography) o
digitalizada.

Una segunda línea es la entregada por la radiología computada (CR), que usando un lector láser, procesa la placa obtenida en un mamógrafo convencional.

Figura 1 a-c. Comparación entre los sistemas detector pantalla-película y DR. a: Sistema pantalla-película. En este la radiación no atenuada contacta con los cristales, se generan fotones de luz que impresionan la película. b: Sistema digital con conversión indirecta. Este sistema utiliza una capa centellante que absorbe los rayos X, genera fotones de luz, y estos son detectados por fotodiodos. c: Sistema digital con conversión directa. Utiliza un fotoconductor para absorber los rayos X y directamente genera la señal.

Mamografía convencional

En la mamografía convencional la imagen se obtiene usando detectores pantalla-película, que graban los fotones de radiación que pasan a través de la mama (Figura 1). Uno de los protagonistas, en esta imagen analógica son los detectores pantalla-película, que en la práctica determinan en alto grado entre otras cosas, la resolución espacial.

Algunas pantallas con más actividad que otras, tendrán más material fosforescente que al interactuar con los fotones de radiación permitirán una exposición más corta disminuyendo la posibilidad de borrosidad por movimiento y además reducirán la dosis glandular, sin embargo, la calidad se verá afectada por el aumento de la borrosidad resultante de la producción e interacción de una mayor cantidad de luz(2).

Un problema importante del sistema detector pantalla-película es el hecho que las películas no tienen capacidad de respuesta inmediata a los fotones que la inciden, es así como obtenemos en las áreas de mayor densidad, mayor absorción de radiación, que en la imagen aparecen más blancas(2), quedando un rango muy pequeño para que la atenuación de la radiación en los tejidos se exprese en términos de contraste (Figura 2). Este hecho debe tomarse en cuenta sobre todo cuando constatamos que aunque con la película se obtenga una alta resolución, al no acompañarse de un adecuado contraste, determinara que algunas lesiones sean subdiagnosticadas.

Figura 2. Curva de Hunter y Driffield. En ambos extremos (pie y hombro) de la curva (flechas) no se producen contraste, el cual solo ocurre en el espacio de la pendiente (modificada de referencia 2).

Mamografía digital

Todas las razones enunciadas llevaron a establecer como prioridad la línea de investigación hacia la mamografía digital, desarrollándose altas tecnologías que presentan diferencias importantes en su desarrollo.

Se ha logrado dos tipos de obtención de imágenes conocidas como digitales(2,3). Ambos van asociadas al desarrollo de otros factores, diferentes de la producción de la imagen propiamente tal, como lo son la tecnología de monitores, vías de transmisión, software de procesamiento de las imágenes, etc.

La mamografía digital primaria o digital propiamente tal(2) mide directamente los fotones de radiación que pasan por la mama. La importancia de esto es que el equipo tiene la capacidad de leer los primeros fotones lo cual no es obtenido con el sistema pantalla-película y además lee un gran flujo de ellos, permitiendo la obtención de información de una enorme cantidad de puntos de la mama, practicándose un mapeo más exacto de las variaciones de atenuación de los tejidos mamarios.

Este sistema se utiliza en mamógrafos digitales directos y mamógrafos digitales indirectos.

Los mamógrafos digitales directos tienen detectores de radiación que convierten directamente la información en carga eléctrica (Figura 3). Habitualmente utilizan selenio como fotodetectores por su afinidad con los rayos X. Los indirectos ocupan dos pasos en el proceso de digitalización: la ra-diación convertida en luz es recibida por fotodiodos y transformada en carga eléctrica.

Figura 3. Corte de detector digital directo. Este usa Selenio amorfo.

Por último en el sistema pantalla-película la imagen una vez obtenida no puede modificarse, puede perderse y en ocasiones su transmisión y almacenamiento crea verdaderos problemas. Sin embargo, debemos tener en consideración que este sistema, es económico y eficaz en la producción de imágenes cuando se usa una adecuada combinación pantalla-película. La película usada normalmente tiene una resolución teórica de 17 a 20 pares de líneas por mm(2).

Ambos sistemas pertenecen al grupo conocido en la literatura como radiología digital directa (DR).

El segundo sistema aún no aprobado en USA por la Food and Drug Administration (FDA) es la conocida como sistemas de radiología computada (CR) dado que utiliza procesos computacionales y digitaliza posteriormente la imagen ocupada con un lector láser.

Los digitalizadores trabajan al pasar la luz a través de la radiografía, grabando la intensidad de la luz transmitida en cada punto de la imagen, consignándole un número a esta intensidad lumínica. Luego se copia de manera digital, permitiendo manipulación posterior de la imagen. La crítica a este sistema tiene que ver con que sería una copia de la imagen latente que potencialmente pierde información y aumenta el ruido en la imagen.

Discusión

La mamografía digital tiene dos expre- siones: CR y DR. Los CR son la digitalización de la imagen convencional. Los DR son mamógrafos digitales propiamente tales. De estos hay dos tipos, que básicamente se diferencia en que uno es más directo que el otro, al evitar el paso intermedio de luminosidad.

En el campo de la digitalización de imágenes, los factores de calidad se ven influidos por múltiples protagonistas.

La mamografía digital no esta ajena a este hecho aunque siguen teniendo importancia los factores de calidad convencionales. Aparte de la fuente de digitalización, los factores principales son las estaciones de trabajo, la luminosidad de las pantallas, las líneas del monitor, los softwars de manipulación, la velocidad de transmisión, que sin lugar a dudas son objeto de mejoras sustanciales tanto en mamografía digital (DR) como en imágenes digitalizadas (CR).

En el análisis clínico, los trabajos de inves-tigación recientes han demostrado que la mamo-grafía digital al menos es tan buena como la convencional en el diagnóstico por imágenes(5), aclarando que aún no se reconocen resultados del método más directo de todos que ya está en el mercado.

Es un tema que debemos seguir analizando, porque creemos aún necesita mayor desarrollo.

Conclusiones

Aún en proceso de evolución estos sistemas son prometedores. El sistema de digitalización de la imagen (CR) representa una veta a investigar, por tratarse de un método asequible en términos de costos para nuestro medio.

De todos modos es imperativo comprender que tanto por razones de potencial calidad como por factores de avance de la radiología general la mamografía va a ser digital tarde o temprano, esto va a facilitar el funcionamiento del servicio de radiología, va a evitar las recitaciones de pacientes, va a mejorar la información a los tratantes y va a apoyar la descontaminación por la eliminación de los químicos y placas radiológicas.

Gantry: Coraza que aloja el tubo de rayos X, los colimadores y los detectores de una máquina de TAC o de radioterapia

https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-93082004000100008#:~:text=La%20mamograf%C3%ADa%20digital%20tiene%20dos,el%20paso%20intermedio%20de%20luminosidad.

Calcificaciones Mamarias

Las calcificaciones mamarias no se notan al tacto ni provocan ningún síntoma, y se descubren al realizar una mamografía rutinaria. Aunque suelen ser benignas, en ocasiones el médico decide seguir de cerca su evolución.

QUÉ SON LAS MICROCALCIFICACIONES

Las microcalcificaciones son las lesiones no palpables más frecuentes de la mama. Son diminutos depósitos de calcio en el tejido mamario que se observan en una mamografía en forma de pequeños puntos blanquecinos. No provocan dolor ni ningún otro síntoma, por lo que se trata de un problema que se diagnostica (y ocurre frecuentemente) al realizar esta prueba rutinaria.

En sí mismas no son peligrosas. La mayoría de las que se encuentran en mamografías son benignas, aunque a veces pueden indicar que algo está ocurriendo y es necesario hacer más pruebas. Por ejemplo, en casos muy concretos pueden ser un signo de cáncer de mama.

POR QUÉ SE PRODUCEN EN EL PECHO

Aunque se trate de acúmulos de calcio, el que consumimos a través de la alimentación o tomamos en suplementos no es el responsable de la formación de calcificaciones en la mama. Estas suelen surgir por los cambios que se producen en los distintos estadios evolutivos que afectan a la glándula mamaria a lo largo de la vida de la mujer.

El consumo de calcio no es la causa

Por ejemplo, durante la juventud es habitual que surjan calcificaciones de secreción láctea. Mientras que a partir de los 50 años es fácil que estas se deban a la acumulación de secreción en los conductos o en quistes de la mama. También pueden darse por calcificaciones vasculares (de los vasos sanguíneos), cutáneas…

CUÁNDO SON LESIONES SOSPECHOSAS

Las microcalcificaciones suelen ser benignas y generalmente no requieren ningún tratamiento específico. Pero si son algo “anormales” requieren un seguimiento –que puede ser cada 6 meses–. Y si el especialista las considera «sospechosas» es probable que realice un control más estricto.

Para valorarlo se tienen en cuenta los siguientes aspectos, que se observan en la mamografía:

  • Su tamaño. Cuanto más pequeñas peor pronóstico. En general, las que miden más de 2 milímetros se llaman macrocalcificaciones y suelen ser benignas.
  • Su forma. Si son todas distintas es más sospechoso. Las calcificaciones malignas suelen ser heterogéneas en forma y tamaño, puntiagudas, anguladas, irregulares, ramificadas y con forma de coma o punto y raya… Las benignas, por el contrario, suelen ser homogéneas, redondas y, en ocasiones, en forma de anillo y con el centro claro.
  • Su disposición. El pronóstico es mejor si no están agrupadas. Cuando se halla un grupo de microcalcificaciones en un área determinada de la mamografía, se considera que existe cierta sospecha de malignidad. Y cuanto mayor es el número de calcificaciones en esa área, más probabilidades hay de que estas puedan ser malignas.
  • Su distribución. Las calcificaciones distribuidas en segmentos (no al azar) podrían ser sospechosas y suelen requerir la realización de una biopsia. Esta prueba consiste en introducir una aguja muy fina en la mama para obtener una muestra de tejido y proceder a analizarla. Puede ser algo molesta, pero es de gran ayuda para diagnosticar el origen de las microcalcificaciones.
  • Su evolución. Que no cambien es buena señal. Las malignas van variando con el tiempo, tanto en sus características morfológicas como en otros aspectos. En cambio, la estabilidad de las calcificaciones durante 2 años, es decir, si durante este periodo de tiempo no se observa ningún cambio, se considera un signo de que son benignas.

El seguimiento permite observar todas estas características y comparar con mamografías anteriores para saber si las calcificaciones son recientes, han aumentado o han cambiado.

EL DIAGNÓSTICO PRECOZ ES BÁSICO

No olvides acudir a las revisiones ginecológicas habituales. El médico te informará de con qué periodicidad debes hacerte las mamografías en función de tu historial, antecedentes, tipo de mama, etc. Ten en cuenta que el diagnóstico precoz es fundamental para detectar el cáncer de mama en sus primera etapas, en las que se puede detener su evolución y aumentan las probabilidades de éxito del tratamiento.

En caso de que el médico te diga que deben hacerte una biopsia, no te alarmes. El 80% de las biopsias practicadas en microcalcificaciones agrupadas resultan ser normales o benignas. Solo el 20% de las biopsias son cancerosas, pero incluso en ese caso la mayoría no revela indicios de invasión en los tejidos.

https://www.sabervivirtv.com/ginecologia/calcificaciones-mamarias_101#:~:text=Las%20microcalcificaciones%20son%20las%20lesiones,forma%20de%20peque%C3%B1os%20puntos%20blanquecinos.